Embarazadas a cuidarse del Sol

Durante el verano, el permanecer más tiempo al aire libre y el hecho de exponerse a los rayos ultravioletas del sol sin protección puede provocar lesiones en la piel.

Todos necesitan exponerse al sol ya que es la principal fuente de vitamina D, que ayuda a absorber calcio para tener los huesos fuertes y sanos pero la exposición incontrolada es un factor de riesgo para la salud cutánea y el uso de protectores solares es fundamental para todos.

Si para cualquier persona es necesario tomar sol con precauciones, para la mujer embarazada lo es aún mucho más. Durante la gestación, una de las partes del cuerpo que es especialmente sensible a los cambios hormonales y metabólicos es la piel. Cualquier mujer embarazada, que va a estar expuesta a los rayos solares, debe proteger su piel con una crema de factor protector elevado, como mínimo 30, siempre dependiendo del tipo específico de piel de cada una. Incluso, si se va a salir a la calle en épocas de sol intenso, se aconseja utilizar crema protectora en las zonas del cuerpo más expuestas, como cara y brazos.

El efecto más desfavorable de la acción del sol sobre la piel de las embarazadas es la aparición de manchas, llamadas cloasma, una pigmentación oscura de la piel. Los lugares más comunes son cara, cuello, ombligo y, aunque no estén expuestas al sol, las aréolas y la zona púbica. Aún no se conoce la causa exacta, pero existen estudios que la relacionan con la exposición al sol y a un exceso de producción, por causas hormonales, de melamina, el pigmento natural de la piel para protegerse de las radiaciones solares. También se la relaciona con deficiencias nutricionales, especialmente de hierro, y se han detectado factores hereditarios. Generalmente, aparecen durante el cuarto mes de embarazo y desaparecen después del parto, cuando se produce la regularización hormonal del cuerpo de la madre.

La mejor defensa contra el cloasma es la prevención, mediante el uso de cremas protectoras, desde los primeros momentos del embarazo. Si las manchas persisten después del parto, habrá que acudir al dermatólogo para que diagnostique la causa.

Aunque la exposición al sol es positiva para el embarazo, porque ayuda a sintetizar la vitamina D, se debe tomar en la cantidad y horario adecuado. Por último, recordar que no sólo se deben usar cremas y proteger la piel con ropa, sino también que es indispensable ingerir dos litros de agua por día para mantener la hidratación adecuada. • rdb