El fin del mundo. ¿Otra vez?

¿Y si los Mayas tenían razón?

El pueblo Maya, cuyo origen se remonta a 1.000 años a. C., nos ha dejado un legado astronómico fundamental y como lograron esa exacta concepción es un tema sin resolver que aún genera controversias entre los distintos científicos.

Su obra cumbre fue el calendario Maya, que precisa con exactitud los eclipses que tendrían lugar cientos de años después. Una de sus características fundamentales es que el tiempo era considerado circular, así, los acontecimientos se repiten unos a otros en una serie de ciclos numéricos que encajan entre ellos y dan lugar a otros ciclos mayores.

El calendario comienza (según los cálculos más aceptados), el día 13 de agosto de 3.113 a. C., el porqué eligieron esa fecha como comienzo aún es un misterio. Además, los mayas fueron los primeros en introducir el número cero, que era usado como un día más en el calendario. Estos días eran llamados Kin, que se sucedían dando lugar a otros ciclos calendáricos llamados Tzolkin, de 260 días y el Haab, de 365 días, como el ciclo solar usado actualmente.

Ambos calendarios fueron unidos en la “Rueda Calendárica”, un ícono formado por tres círculos. Los círculos pequeño y mediano representan los 13 días por mes y los 20 meses que forman el Tzolkin, mientras que el círculo exterior representa los 365 días del ciclo Haab.

Además de la Rueda Calendárica, los mayas configuraron la llamada Cuenta Larga, en la cual se registraban todos los sucesos que eran considerados importantes. La Cuenta Larga, dura 5.125 años y según la civilización maya el mundo se renueva al final de cada ciclo y ya había ocurrido en otras ocasiones. El próximo final del ciclo es el 21 de diciembre de 2012.

Esto no significaría que el mundo de golpe dejará de existir, sino que sería como un reinicio de la vida. Según ellos, los seres humanos entrarán en una nueva civilización, pero antes deberán soportar terremotos, erupciones volcánicas y devastadoras tormentas.

Los hechos curiosos, que a muchos les gusta unir, es que los Mayas han logrado predecir con increíble exactitud eclipses que han ocurrido cientos de años después que la civilización maya se extinguió y precisamente su extinción aun permanece como un gran misterio sin resolver. Otro dato es que las predicciones para nuestro tiempo no son más catastróficas que las formuladas por prestigiosos científicos actuales, que no se basan en calendarios sino en hechos puntuales relacionados con el creciente calentamiento global y que nos avisan que, de continuar por esta senda, tendremos terremotos, tsunamis y tormentas cada vez más severas.

Para sumar un poco más a la paranoia, está el hecho que un enorme asteroide, de unos 500 metros de longitud y una masa cercana al billón de toneladas, denominado 2004 VD17, pasará muy cerca de la tierra y hay quienes sostienen que la gravedad de la tierra lo podría atraer haciendo que éste finalmente impacte contra nuestro planeta. Adivine cuando, si dijo en el año 2012, acertó. Precisamente el 21 de diciembre.

Cumplimos con avisar, cada uno sacará sus propias conclusiones. • rdb