Vacaciones Espaciales

Las vacaciones son el tiempo preferido por todos. Algunos las destinan a descansar y recargar energía, otros optan por el turismo aventura o visitar playas y sierras. También están los que prefieren viajar a lugares distantes, exóticos o desconocidos. Especialmente pensado para estos últimos, se está desarrollando un nuevo turismo: el espacial.


El multimillonario Dennis Tito fue el primer turista espacial, desembolsó $20 millones de dólares para poder despegar a bordo de un cohete ruso, rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS). Tuvo que asistir a un riguroso programa de entrenamiento para vivir en el espacio y seguir las regulaciones generales, además de aprender cómo actuar ante una eventual emergencia. Sin embargo, según los comentarios del propio turista, su mayor preocupación fue tomar fotografías y liderar el camino para el futuro del turismo espacial y los viajes de recreo en órbita.


A Dennis Tito lo han seguido otros, todos mediante el pago de sumas millonarias. Ya existen empresarios que imaginan un momento en que el turismo espacial podrá ser más accesible y generalizado. Uno de los más avanzados es el magnate Richard Branson, dueño de la empresa Virgin Galactic, quien ya ofrece en su Web la posibilidad de aventurarse en viajes suborbitales, que permitirá a los turistas ver la tierra a través de claraboyas en la nave y experimentar la sensación de gravedad cero.

La nave SpaceShipTwo (SS2) ya ha realizado, satisfactoriamente, una serie de vuelos de prueba y se estima que los vuelos turísticos comenzarán en un futuro cercano. El precio del viaje será de 200 mil dólares e incluye el alojamiento en el SpacePort, ubicado en el estado de Nuevo México, EE.UU., y un entrenamiento teórico-práctico para luego (al día siguiente) abordar el vuelo de dos horas de duración.

Richard Branson afirma que cualquier persona, en buen estado físico (previa aprobación de un examen) puede realizar el viaje. Los pasajeros viajarán a bordo de la SS2, que a su vez irá acoplada a la Virgen Mothership Eve, nave nodriza, hasta alcanzar una altura de 15 km, momento en el que se desacopla y, después de unos segundos de caída libre, enciende su motor para alcanzar los 110 kilómetros de altura, donde el azul del cielo se funde con el negro del espacio infinito. Ya tienen reservado su asiento 340 personas.

Asimismo, la compañía Space Adventures (en la que viajó Tito), se encuentra abocada a un proyecto más ambicioso, ofreciendo recorridos alrededor de la Luna. Con una duración de ocho o nueve días, la travesía se realizaría a bordo de una nave espacial rusa, modelo Soyuz, con capacidad para dos pasajeros. La empresa asegura que ya vendieron el primer pasaje a 150 millones de dólares, pero que el viaje sólo se podrá realizar cuando se concrete la venta del otro ticket.

Recientemente, se ha sumado una nueva opción. La empresa Zero2infinity, ofrece la posibilidad de subirse a un globo espacial para apreciar el planeta a una distancia aproximada de 36 km, punto en el que se ve perfectamente la curvatura de la Tierra. Se estima que el primer vuelo, de unas cinco horas de duración y a un costo de 110 mil euros, se realizará en el 2015.

Aunque para algunos continúe siendo ciencia ficción, la posibilidad de viajar al espacio está muy cerca de convertirse en realidad, al menos para aquellas personas que puedan afrontarlo económicamente. • rdb