Turismo Sustentable
El turismo se ha convertido en una de las actividades económicas más importantes en todo el mundo y crece a un ritmo mayor que otras. Como consecuencia, tiene un importante efecto en muchas áreas de la sociedad: ayuda a generar empleos, mejorar el transporte y fomentar la construcción, creando un gran incentivo en la economía y la infraestructura social y cultural. Pero, el crecimiento no planificado ni sostenible del turismo también puede causar un efecto negativo en el medio ambiente, con graves consecuencias.
El turismo sustentable nació a principios de la década del ‘90 ante el incremento del tránsito de viajeros. Según cálculos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en 2020, se registrarán 1.500 millones de arribos diarios en el mundo, aproximadamente el doble del nivel actual. La necesidad de promover un turismo sustentable es, hoy, un tema principal en las agendas políticas de todas las naciones, para atender las necesidades de los viajeros actuales y de las regiones receptoras y, al mismo tiempo, proteger y fomentar las oportunidades para el futuro.
El turismo sostenible es definido también con claridad por la Asociación de Monitores Medioambientales: “Es aquel que engloba las actividades turísticas respetuosas con el medio natural, cultural y social, y con los valores de una comunidad; el que permite disfrutar de un positivo intercambio de experiencias entre residentes y visitantes; en el que la relación entre el turista y la comunidad es justa; en el que los beneficios de la actividad son repartidos de forma equitativa y en el que los visitantes tienen una actitud verdaderamente participativa en su experiencia de viaje”.
Los gobiernos, los agentes de viajes, los prestadores de servicios turísticos y los viajeros deben y pueden desarrollar acciones responsables y prácticas ambientales. Para ello, la OMT diseñó un Código Etico Mundial para el Turismo, en el que se establecen normas para todos los agentes.
Algunos consejos prácticos para que los turistas se conciencien de lo que deben o no hacer en sus destinos y porqué sus acciones pueden poner en peligro la riqueza biológica del lugar que se visita, son:
• Al planificar su viaje, elija aquellos proveedores que le ofrezcan garantías de calidad y de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente.
• Utilice los recursos naturales, como el agua y la energía, con moderación. Recuerde que son bienes escasos.
• Trate de minimizar la generación de residuos. Son una fuente de contaminación.
• Cuando tenga que deshacerse de un residuo, hágalo de la manera más limpia que le facilite su lugar de destino.
• En un espacio natural procure que la única huella que deje atrás sea la de su calzado.
• Si visita ecosistemas sensibles, como arrecifes de coral o selvas, infórmese de cómo hacerlo para causar el menor impacto posible y no degradarlos.
• Al comprar regalos y recuerdos busque productos que sean expresión de la cultura local. Favorecerá la economía de los pueblos que le acogen y la diversidad cultural.
• No adquiera flora y fauna protegida por el Convenio de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), ni productos derivados de dichas especies. Es un delito y contribuye a su extinción.
• En su destino disfrute conociendo la cultura, costumbres, gastronomía y tradiciones de las poblaciones locales. Respételas y acérquese a ellas, tienen mucho que contarle.
• Trate de contribuir con su presencia al desarrollo de un turismo responsable y sostenible, construyendo con su viaje un planeta más saludable y solidario.
Fuente: Fundación Biodiversidad.
Argentina no es ajena a esta tendencia mundial y elaboró un Plan Estratégico de Turismo Sustentable, con miras al 2016 y con el objetivo de construir una “Argentina equilibrada, integrada y socialmente justa”. El plan fue elaborado por el Consejo Federal de Turismo, el Consejo Federal de Inversiones, la Cámara Argentina de Turismo, la Administración de Parques Nacionales y la SECTUR, con la misión de desarrollar diversos sitios naturales del país, fomentando e incentivando al sector privado a participar en tareas de conservación de nuestro medio ambiente.
La provincia de Buenos Aires fue una de las primeras en lanzar un programa de Certificación de Alojamientos Turísticos Sustentables. Estos hoteles deben cumplir con ciertos parámetros en cuanto a la emisión de dióxido de carbono, el consumo de agua, el uso eficiente de energía, cuidado del ecosistema y la planificación del uso del suelo. Actualmente, ya existen más de 120 alojamientos certificados.
Nuestra provincia ya se adhirió al SACT (Sistema Argentino de Calidad Turística), cuyo objetivo es el de promover la cultura de la calidad y la mejora continua en todos los actores que conforman la cadena del sector turístico nacional. Se propusieron desarrollar algunos corredores, el primero de ellos es el de Casa de Piedra, como un corredor importante no sólo por el tránsito de rutas para el turista de paso sino por el desarrollo de los destinos donde va tocando el corredor. También se incorporó el corredor de Guatraché, que incluye a la localidad, sus termas, la Colonia Menonita, Jacinto Arauz y el Museo “Favaloro”. Asimismo, se sumó la zona norte de la Provincia y algunas estancias privadas.
Siendo el turismo un potente instrumento de desarrollo, éste puede y debe participar activamente en una estrategia de conservación de los recursos y la riqueza biológica de los que depende. • rdb
